Un año más y otra temporada menos

Un año más y otra temporada menos

Yo, desde aquí, mi ventana -abierta-, después del día de lluvia, todavía con el ambiente limpio, disfruto de una tarde clara y soleada con una temperatura más que agradable, contemplando las faldas de la sierra, desde los Jerónimos hasta pasado la Laboral. Miro al frente, a las ermitas, a su sagrado corazón, testigo perenne e incólume de nuestra ciudad, el verde de todos esos montículos y como poco a poco la tarde se va escondiéndo junto al sol. Me relajo, dejo la mirada perdida hacia el horizonte, y me digo suspirando, un año más y otra temporada menos…

Ya ayer limpié mi rifle, eterno compañero de batallas, ahora celoso de mis zahones, prismaticos, y emisora, herramientas mas habituales desde que elegí libremente que NIDOHUNTING y vosotros formarais parte de mi vida, y visto lo visto, creo que hasta la próxima temporada….

Es hora de hacer balance, recordar lo bueno y aprender de lo malo e ir sacando conclusiones. Tiempo de reflexión y espera.

Comparando esta temporada con las  anteriores, observo, que, aunque el tiempo no acompañe, se mate más o menos,  las monterías sean más caras o económicas o la caza siga recibiendo cada vez más ataques animalistas, etc… la buena noticia es que en Córdoba, se sigue y se seguirá monteando, y cada vez más. Año tras año, se incrementa el número de manchas a cazar y crece el número de monteros, siendo estos de todo estrato social y de cualquier edad; el alba de la mañana del primer día de caza de la temporada, es todo un espectáculo, cada año me sorprende más el bullicio que se crea, coches por todos lados, gente vestida de verde saliendo para  todas direcciones, ¡cómo están las gasolineras, los bares y el tráfico a esas horas¡, me pregunto, ¿estamos locos o qué?.

En este sentido, me tranquiliza ver que el testigo a las generaciones venideras, ya está dado, y por muchas dificultades que se presenten, que este año las habrá, la caza en Córdoba, es muy cordobesa y la temporada que viene seguiremos cazando, como siempre se ha hecho.

Pienso que, otro año más, he tenido una magnífica temporada, de las mejores, no por bichos matados sino por los momentos tan intensos vividos, que han sido muchos y variados; la única pega, es que al ser tantos y seguidos, se solapan uno detrás de otro, no dando tiempo a digerirlos al cien por cien, pero ahí están y son nuestros por siempre. Me quedo sobre todo con el compañerismo creado y haber compartido esos buenos momentos con tanta gente cada vez más amiga. También ha habido fallos,  situaciones poco agradables y alguna desilusión, que asumo con el proposito siempre de mejorar, pero con el paso del tiempo nos quedamos con lo bueno y olvidamos lo malo.

Creo que esta temporada me ha servido para crecer un poco más como montero-gestor, quizá en maduración, de empezar a ver las cosas de otra forma, más pausada, como os he dicho ha sido muy intensa. La verdadera conclusión que saco, es que mi afición sigue siendo la misma, aunque transformada, quizá más tranquila.

Y en estas circunstancias, en mi casa, desde esta atalaya, mi ventana, mirando a la sierra, os digo firmemente, que aunque se me encoge el alma en estos difíciles momentos, donde este maldito bicho nos tiene sin vivir dejándonos un futuro incierto, no tengo duda, de que cuando lleguen las primeras lluvias del otoño, estaremos otra vez, todos juntos, compartiendo lo nuestro. Os recuerdo y sonrío…. ¡VivaLA CAZA!

Pedro Gosálvez. Gestor cinegético, responsable de campo de NidoHunting.

Deja una respuesta