DE MONTERIA EN LA ALJABARA

DE MONTERIA EN LA ALJABARA

DE MONTERÍA CON MI PADRE

La caza es la pasión de padre, y es algo que en mi familia se lleva en las venas. Desde chica me he criado en familia en el campo, no tanto como me hubiese gustado pero todos los momentos que recuerdo allí son muy felices.

Mi padre espera durante todo el año para su fecha favorita que son las monterías, y por fin su hija pequeña le pudo acompañar en una de ellas. La verdad que ahora lo recuerdo y era bastante chica, sino recuerdo mal tenía 11 años. Me levantó mi padre super feliz, no sé quién estaba más ilusionado si él o yo. Mi madre antes de salir me abrigo muchísimo, demasiado pensé yo, pero después allí se lo agradecí del frío que hacía. Era bastante temprano y aunque estaba un poco cansada ,estaba nerviosa, y llena de ilusión. Llegamos a un sitio donde había mucha gente eso si, olía que alimentaba. Estaban haciendo el desayuno típico de las monterías: migas. He de reconocer que una vez allí me daba vergüenza por toda la gente que había, pero después empecé a saludar a la gente que conocía y al final acabe en la hoguera que hacen. Hacía muchísimo frío y el mejor sitio era ese. Después de un buen rato, cuando mi padre ya supo el puesto que le tocaba: ‘la piedra del chino’, que hoy en día es mi puesto favorito, fuimos hasta allí. Mi padre antes de salir de casa preparó muchas cosas para comer ya que sabía que después me entraría hambre. Una vez allí en el puesto disfrute muchísimo de la naturaleza y poco a poco percibía los rayos de sol que poco a poco iban saliendo. Para unas horas, estuve atenta con mi padre para ver si podíamos matar algo. Él me insistió varias veces en que cogiese la escopeta e intentase pegar un tiro, pero obviamente al ser mi primera montería sentía respeto hacia la escopeta, en cambio hoy no descartaría la opción de intentarlo, pero como ya he dicho en ese momento no quería. De repente, llegó el momento que tanto estábamos esperando, empecé a oír ruidos, específicamente de alguien pisando hierba y palos, en su momento no sabía que era pero cuando se lo dije a mi padre se preparó porque era un venado, y no de los pequeños que se digan. Tras ayudarle y guiarle donde estaba a través de mi intuición lo consiguió matar. La verdad que la cara de felicidad de mi padre y la buena experiencia que pasé valió muchísimo la pena y lo volvería a repetir.

Eva Vila Zamora

Nota de NH: Eva, mil gracias por tu relato, tu padre es uno de los monteros que desprenden pasión por las tradiciones monteras más añejas. Siempre habla del Abuelo Don Curro Spínola como su gran referente. Así que no has podido tener mejor debut Montero, la mejor finca y el mejor Montero. Que suerte¡¡¡¡. Te esperamos el día que os convoquemos a todos para agradeceros los momentos de felicidad que nos habéis regalado. Gracias.

1 COMENTARIOS

  1. Anabel Mialdea Lozano
    abril 28, 2020 16:33 Responder

    Querida Eva,no olvides nunca que pertenecer a una familia de cazadores es un valor añadido que te ha dado la vida ,esto nunca resta siempre suma,
    suma el valores como respeto a la naturaleza, disciplina, paciencia….
    Toda una suerte pertenecer a una familia de cazadores y además que sea la de Spinola.

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